Perú

Día 5 Llegada a Cuzco desde Arequipa

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Perú: Día 5 Llegada a Cuzco desde Arequipa

De la experiencia con buses Civa puedo decir que la atención fue buena.  Lo terrible: las mantas que nos dieron. Era una delgada y pequeña manta de polar que no nos sirvió porque en el bus no ponen calefacción y en la noche el frío era horrible!!!! Yo me tomé una pastilla de metamizol sódico (para el mal de altura) y me eché a dormir, pero sólo pude dormir 3 horas porque el frio no me dejó a partir de las 3 de la mañana. Me tuve que poner dos gorros de lana y forrarme con ropa para capear el frío. Fue una pena, porque la comodidad del viaje, se anula con el maldito frío. Amaneció alrededor de las 5 am; algo que me llamó mucha la atención porque la vida en Perú comienza a partir de las 9 y el comercio abre recién tipo 10, 11. Antes de medio día no se puede esperar ver todos los locales abiertos: ¡¡¡5 horas de luz perdidas!!! Ahí me di cuenta que los Peruanos son más bien nocturnos. Mal, porque la mayoría de los extranjeros somos aves mañaneras.

Salimos a las 20:30 hrs. y llegamos aprox. a las 07:30 am.  Ibamos a un hotel que tenía reservado en el barrio de San Blas el Tika Wasi, con una muy buena puntuación en el Booking.com  De verdad, no tenía ganas de buscar un hotel más barato en la ciudad.  A veces hay que darse un gusto y ese hostal sería “mi gusto” en el Cusco por tres noches pagamos USD 200.  Ambiente de hotel boutique. El hotel tiene un estilo propio muy lindo, que se refleja fielmente en las fotos del Booking.  La vista de Cusco es preciosa y es inevitable despertar con el canto de los pajaritos, sin ruido de automóviles pues el sector al ser de difícil acceso, es tranquilo. Ideal para el descanso. La atención del personal es excelente.  El desayuno buffet es muy rico y variado, pero el hotel es de difícil acceso, incluso para los taxis.  Está en el barrio colonial de San Blas, muy pintoresco y lleno de tiendecitas artesanales, con calles empedradas, llenas de recovecos, pero donde sólo cae un auto y no hay señalización de sentido de tránsito, por lo que se arma un caos con autos que van y vienen y tienen que retroceder para que el que llegó primero a la calle siga avanzando.

Las veredas son estrechísimas; sólo cae una persona y el acompañante siempre debe ir atrás o adelante (según), mirando siempre el suelo, pues es traicionero; mi hija se torció un tobillo en un descuido y los conductores de vehículos bocinean a cada rato para que uno se haga a un lado, lo que hace estresante un paseo que se supone debería ser agradable. Si uno va por un par de días (pasando una noche en el hotel) está bien, pues uno aprovecha de conocer el pintoresco barrio de San Blas, pero después de un par de días en Cusco ya no es tan práctico, pues en general casi no se pasa en el hotel y los mismos hosts recomiendan no llegar después de las 21 hrs.

Everette