Neuquén

Descubriendo Villa Pehuenia

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Neuquén: A la sombra del Pehuén

Hola, somos Claudia y Luís, queremos compartir algunos momentos de nuestras vacaciones en Villa Pehuenia, Neuquén, a casi 1500 Km. de Buenos Aires. El viaje de ida fue en dos etapas, la primera hasta Adela (Caleu Caleu, La Pampa), pegadito al Río Colorado, a 820 Km. Al otro día, seguimos hasta Zapala en Neuquén, pero decidimos llegar a Villa Pehuenia entrando por la ruta que pasa por Laguna Blanca y Rahué, bellísimos 200 Km., donde pudimos avistar a los cisnes de cuello negro y hacer un descenso por la cuesta de Rahué, cada curva de la increíble bajada pone ante nuestros ojos hermosos paisajes. Les recomiendo este camino que luego pasa por la ciudad de Aluminé, bordea durante varios Km. el río de igual nombre, hasta llegar a destino.

Al acercarnos a VP, avistamos el lago Aluminé, que como bienvenida es más que satisfactoria, también se empiezan a divisar los majestuosos Pehuenes, árboles de belleza muy singular y de imponente presencia, que hicieron creer a los antiguos pobladores que deberían tener algo de sagrado (y a nosotros también). En la zona hay dos lagos, el Aluminé y Moquehue, el primero es mas grande y se caracteriza por tener pequeñas islas a las que se puede llegar en bote y sentirse todo un “conquistador” o simplemente observarlas desde la costa, el Moquehue se ve rodeado de tupidos bosques de pehuenes, sus aguas son claras, cristalinas y calmas: sentarse un rato frente al lago y contemplarlo, les aseguro, es la mejor terapia y si les toca una noche de luna llena, como a nosotros, mejor todavía, se van a poner románticos. Los dos lagos están unidos por una angostura, se puede pasar de uno a otro remando tranquilamente o caminando por la costa.

Hay varios recorridos para hacer, en bici y en auto, algunos en 4×4.

Las 5 Lagunas, una reserva Mapuche, en el recorrido hay una playa amplia, linda para descansar y tomarse unos mates, esta bueno para hacerlo en bici si están entrenados. En auto se hace muy rápido.

De lo mejor para visitar es el Volcán Batea Mahuída, conviene ir en auto o mejor en 4×4. Se llega hasta el mismo cráter, donde ahora hay una laguna y desde ahí caminando se llega hasta la cima, está buenísimo, lleven buen calzado y paciencia. Las vistas desde allí son las mejores, no olviden la cámara de fotos y algún abrigo.

Un paseo poco promocionado es El Paso Del Arco, un recorrido de 18 Km. más o menos, camino de tierra y ripio. Se pasa junto a los Pehuenes más antiguos tal vez milenarios algunos. Al final del camino se encuentra un destacamento de Gendarmería Nacional, donde muy amablemente nos indicaron otro recorrido para hacer, imprescindible con una 4×4, caminos difíciles y un vado bastante profundo y correntoso a cruzar, hasta el límite con Chile, y desde ahí hasta una laguna que si suben a la cima del Batea Mauhida la puede ver. (Ojo si pasan a lado chileno y los Carabineros los encuentran, les puede dar un dolor de cabeza, te secuestran el auto, respeten lo hitos). Los paisajes justifican el paseo adicional. Entre otras cosas se pude ver el edificio en ruinas de lo que iba a ser la aduna del paso, un edificio hecho con piedras y madera.

Otro paseo para hacer en auto o 4×4, es el circuito Pehuenia, son varios Km. de buen ripio. Se bordea el lago Moquehue, hasta el pueblo de Villa Moquehue, unos 22 Km. y se continúa por la misma ruta, pasando por varios e importantes lagos, mucha vegetación, algunas cascadas, arroyos, bosques, buenas vistas. Se disfruta.

Hay pequeñas excursiones para hacer en bici, vale la pena hacerlas, pero cuidado, se pueden dar un porrazo, Claudia se cayó y se lastimó un poco la rodilla, hago este comentario, para destacar algo; la muy buena atención que nos brindaron en el centro de salud de Villa Pehuenia, excelente el médico y los enfermeros, un lujo. Igualmente destacable el centro de salud de Claromencó, por donde pasamos antes de llegar a Buenos Aires. No les aconsejo lastimarse para conocerlo, pero creo que lo bueno hay que decirlo.

La otra mala, en la madrugada del 27 de febrero nos despertó el terremoto que sacudió a Chile, nos asustamos, tembló todo, por suerte no pasó nada malo allí, nos dijeron que la intensidad fue de 5,2 grados.

 

Me olvidaba, muy recomendables los restaurantes de la zona, son pocos, pero de excelente nivel, hay uno en especial donde se pueden saborear platos exquisitos de trucha y cordero contemplando el lago. Tampoco se pierdan el pan casero y las tortas fritas.

 

Bueno amigos viajeros, hay que volver a casa, trabajar duro y juntar unos billetes para el próximo paseo. Espero que les haya gustado este relato

 

Claudia y Luis (de Ciudad De Buenos Aires)