Dia 1

Llegada a Arica con destino Tacna - Arequipa

Morro-de-Arica

Chile: Día 1 – Llegada a Arica con destino Tacna – Arequipa

Al querer llegar desde Chile a Machu Picchu sin pasar por Lima, no nos quedó más alternativa que hacer el recorrido por tierra, ya que no hay vuelos directos Antofagasta-Arica.  En Diciembre del 2015 sólo estaba disponible por avión la ruta Antofagasta-Iquique y los boletos se deben comprar con más de dos semanas de anticipación para acceder a las tarifas económicas.

Nos embarcamos entonces (mi hija y yo) en el Terminal de buses Antofagasta en un bus Pullman Salón Cama directo a Arica (no pasaba por Iquique) a las 22 hrs y llegamos a las 07:30 de la mañana; menos tiempo que los demás donde anuncian que son entre 11 y 12 horas aprox. de viaje.

Costo de tkt bus en fin de semana largo CLP $22.000

Debimos comprar los pasajes con anticipación en el mismo terminal, puesto que los precios de la página web, aunque figuran como ofertas, son siempre más altos que en el mismo terminal.  Lo más barato que aparecía en la web para salón cama eran CLP $28.000, así que ahorramos algo de dinero.

Llegamos al terminal de buses de Arica y antes de tomar un taxi para el otro terminal, pregunté a una de las pasajeras que estaba haciendo hora en una cafetería qué tan lejos quedaba el terminal internacional para ir a Tacna y me dijo que quedaba a una cuadra.  Y es literalmente una cuadra.  No hagan tal de salir por la puerta de pasajeros en busca de un taxi porque entonces el taxista les dará una vuelta por un par de manzanas antes de dejarlas en las puertas del otro terminal.  Son dos manzanas uno junto a la otra, pero la puerta de entrada está caminando a una cuadra de distancia y como llevábamos maletas con ruedas no fue problema para nosotras.

Al entrar al terminal internacional deben comprar inmediatamente en el kioskito azul que está a mano derecha lo que llaman “ticket de embarque” (que se paga por el hecho de usar el terminal) y que cuesta algo así como CLP $300.  Eramos dos personas y quisimos viajar en un taxi (auto, no bus), pues se dice que es más lenta la atención para los buses en las aduanas.  Pagamos CLP $4.000.  Ojo si van solos.  Uno tiende a creer que el que va adelante viajará más cómodo, pero luego montan a otra persona al lado y al final, se viaja más incómodo adelante que atrás; donde sólo van tres personas, es decir, llenan el colectivo con 5 pasajeros más el chofer.

Alrededor de las 09 am ya estábamos en la aduana de Chile.  No sé si porque era lunes feriado pero la fila era larguísima.  Esperamos como media hora y finalmente pasamos los 5 pasajeros del taxi todos juntos a la misma ventanilla de la PDI.  No revisan el equipaje al salir de Chile, así que no hay que bajar nada del taxi, excepto las cosas de valor.

Nos subimos nuevamente al taxi y desde la misma Aduana Chilena se divisa la Peruana.  Allí se debe bajar el equipaje sí o sí y pasarlo por el scanner.  La atención fue rápida y expedita (allí entregan también un papel que no pueden perder porque a la vuelta lo piden.  Si lo llegan a perder no es problema porque pueden sacar un duplicado, pero cuesta algo así como CLP $5.000), pero según los taxistas, la rapidez en una u otra aduana es variable.  A veces, una es rápida mientras la otra es lenta y así.

Llegamos a Tacna siendo aprox. las 11:30 am (hay dos horas más en Perú), desembarcamos y entramos super despistadas al terminal internacional.  Yo necesitaba comprar los pasajes para irme a Arequipa al día siguiente y me di cuenta que habían muchas agencias de viaje que tienen letreros de las líneas de buses, lo que me confundió, porque al preguntarme dónde quedaría el terminal de buses de Tacna y ver que los locales tenían anuncios de líneas de buses, pensé que quizás ya me encontraba allí.

Los agentes entonces me ofrecieron pasajes a Arequipa en salón cama (iguales a las máquinas chilenas, no se crean que son mejores porque alguien les haya dicho eso, al menos en esa ruta) a 40 soles, lo que me pareció bastante barato versus lo que pagué en Chile.  Sin embargo, seguí buscando y me ofrecieron un bus Moquehua por 35 soles a las 08:30 am del día siguiente, (ya que quería pasar el día en Tacna para vitrinear y comprar algunas cosas que necesitaba para el viaje, más que regalos o souvenirs) y me dieron un recibo por la compra, pero no eran pasajes, algo que encontré medio raro.  Además la persona que atendía llamó a alguien para preguntarle los números de los asientos y luego me dijo que al día siguiente tenía que estar allí nuevamente.  Le pregunté desde dónde salía el bus y me dijo que de “ahí mismo” y me señaló la salida, donde sólo se veían taxis y ningún movimiento de buses… En fin.

El mismo agente que me vendió los pasajes, me preguntó si ya tenía dónde alojarme y le dije que quería ver algunos lugares antes de decidir,  me preguntó cuáles tenía vistos y les di los nombres y cada vez que le nombraba un hotel, me decía “Está lleno”… “lleno”… “lleno”.  Ya con el tercero supe que sólo me estaba cuenteando, así que decidí irme, pero entonces me atajo y me mostró las fotos de un hotel que quedaba a tres cuadras y que costaba 80 soles la noche (por dos personas); una suite junior con precios mucho más baratos que los que aparecen en internet, entonces, ni tonta, ni perezosa, decidí ir a mirar.  Me mostraron una habitación con dos camas super chicas  (una plaza) y la habitación igual de pequeña, lo que no me gustó, así que consulté si tenían una más grande.  Me mostraron una en el segundo piso con una cama de dos plazas con mesita y un par de sillas.  Me gustó lo que vi y no tenía muchas ganas de andar buscando hotel porque el viaje de noche, más el cruce a Perú, me tenía media reventada e impaciente, así que acepté.

El hotel “Torresur” (http://www.hoteltorresur.pe/).  Tenía agua caliente todo el día (lo que es raro en hoteles baratos), su buena tele de 50″, buena iluminación, pero se escuchaba el ruido de los vehículos en la noche y en la mañana, pero supongo que es el ruido habitual en todas partes, incluso diría yo que en otros hoteles más centrales se debe soportar aún más ruido exterior.

Una cosa que no me gustó es que las almohadas tenían las fundas del cobertor, y estoy segura que no es algo que laven todos los días o cada vez que se va un pasajero, lo que me causó algo de cuidado y por eso pedí un par de almohadas extra, ya que no quería poner mi cara en el mismo lugar donde alguien hubiera babeado antes… ¡Puaj!

Las almohadas llegaron como a la media hora y parecían estar rellenas de huaipe o pedazos de esponja muy dura, así que el descanso no fue del todo ok.

La atención del personal muy buena, como en casi todo Perú.  El desayuno escuálidísimo, pero no se puede pedir más por el precio; al final eramos dos personas y uno se pregunta, cómo es que salen adelante con esos precios.

Durante la mañana recorrimos el mercadillo de Bolognesi.  Me llamó la atención que alrededor de medio día aún habían muchas tiendas cerradas.  En Perú amanece a las 05 am, pero los peruanos se resisten a levantarse temprano, son más bien nocturnos, pero es una ventaja si uno está acostumbrado a levantarse temprano para trabajar o para estudiar, porque el reloj biológico sigue con hora chilena y no se sufre con los tours que comienzan temprano.

Almorzamos en un chicharronería que le llaman a los locales que venden frituras como pescado, por 50 soles.  Caro para lo que promueven, pero los precios están en el menú que llevan a la mesa, así que nada que hacer.  Algunos locales los publican en pizarras, pero no se veían almuerzos por menos de 15 soles el plato.    Así que nos resignamos.  Un taxista nos dijo que el comer barato muchas veces tiene sus riesgos y si no queríamos enfermarnos del estómago o agarrar una infección, mejor no arriesgarnos en locales donde cobrarn 6 soles por plato.  Algo que encontré muy sabio, porque ¿quién quiere pasar un par de días en cama o en el hospital de otro país?

En la tarde fuimos a vitrinear al mercado central.  A una cuadra hay varias galerías y las joyerías de las que todos hablan.  Está todo ahí, o casi.

A la mañana siguiente partimos al mismo terminal donde compré los pasajes y donde el agente me encargó que estuviera como a las 08 am, a pesar que el bus partía a las 08:30.  Llegamos y el tipo seguía vendiendo tours y hoteles a otros pasajeros que iban llegando y yo no veía ningún bus en ninguna parte.  Entonces ahí me enfrasqué con un tira y afloja de «porqué no me das los vouchers del bus ahora y que a dónde está el bus que no lo veo, o ninguno… y no señora, no se preocupe, que yo la acompaño al bus y que yo le llevo las maletas y que ya las enumeré para que el chofer no tenga que hacerlo… Y que no, no te preocupes, si yo puedo llevar las maletas, y también puedo ubicar el bus… y que: pero para qué…»

Y claro… resulta que el bus salía del terminal de enfrente, que también está cruzando la calle, literalmente cruzando la calle.  Allí están todos las agencias de buses y por alguna razón, estos tipos no quieren que te asomes por ahí, porque seguramente ahí es cuando se da cuenta que “la ganga” no era tal y que incluso hay mejores ofertas para viajar o por último, porque así ganan comisión en cualquier cosa que a uno se le ocurra hacer, ya sea viajar en bus, alojar, contratar un tour o hasta pedir un taxi.

Así que ya saben…  Hagan todo en el terminal de buses que está justo al frente del internacional de Arica, dato que lamentablemente no encontré por ninguna parte en internet cuando buscaba información de utilidad al cruzar a Perú.

Evertte