Brasil

Regreso a Recife y a conocer el metro

Recife,_Pernambuco_(2)_-_Brasil

Brasil: Regreso a Recife y a conocer el metro

El viernes es nuestro último día en Recife, por eso queremos sacarle el jugo, nos levantamos temprano y tomamos un taxi hasta el centro para conocer lo que llaman el Recife Sagrado que consiste en visitar un circuito de iglesias muy antiguas, en cada una de ellas hay un estudiantes de turismo que con la mayor voluntad del mundo responde nuestras preguntas. La entrada en la mayoría de los casos es gratis solo pagamos en alguna iglesias que tienen museo.

En este circuito se puede ver a Iglesia Madre de Deus, la Capila Dorada.la Iglesia de Nuestra Senhora del Rosario, la Basílica de Nossa Senhora do Carmo,  la Iglesia de Santa Teresa, da Ordem Terceira do Carmo y la Iglesia de Nossa Senhora da Boa Viagem.

Cerca del mediodía el fuerte calor nos sorprende caminando hacia la Casa de  Cultura de Pernambuco, habilitada en la ex cárcel de la ciudad. Las viejas celdas han dado paso, a puestos de artesanos, pero conservan los números originales.

Compramos un par de pesebres y recorremos el lugar que lo están adornando para las fiestas juninas.

Alejandro ha estado estudiando el modo de irnos al instituto Brennand que es bastante lejos y los taxis salen una fortuna ya que el tráfico en esa zona es muy congestionado.

El metro de Recife según Alejandro es muy fácil de entender tiene dos líneas extensas la azul y la roja y una verde más pequeña. El estudió que la roja nos puede sacar del centro de la ciudad hasta la periferia en una estación llamada “Barro”, yo no entendía cuando me decían “estacao barro” y cuando pregunté que era barro me dijeron que agua y terra,  ahí me quedó clarito.

El metro era divertidisimo con miles, y no exagero miles de vendedores ambulantes que vendían los artículos más insólitos, creo que la mitad de los ocupantes del metro eran vendedores.

Llegamos a la estación Barro y de allí tomamos un taxi que tardó unos quince minutos hasta el instituto Brennand, llegamos pasada la una y el lugar lo abren a las dos de la tarde. En el mismo  Instituto hay una Restaurant muy famoso “Castelus” y con fama de caro, entramos a indagar y para el costo antofagastino no era nada de caro, así es que nos quedamos a almorzar.

Luego nos dirigimos al Instituto Brennand, que cuenta con un castillo construido en una vieja hacienda cafetera, donde la fundación del Señor Brennand exhibe todos los objetos que el acaudalado Brennand, logró reunir en su vida. Actualmente tiene 88 años y está retirado de la vida pública. Coleccionista nato, coleccionaba de todo, obras de artes, cerámica, porcelana china, estatuas, pinturas, grabados, espadas y en general armas cortopunzantes etc.

En el jardín de acceso al palacio hay varias esculturas de Fernando Botero y dicen que ha reunido la mayor cantidad de pintura holandesa  fuera de Holanda.

Estuvimos varias horas disfrutando las colecciones de este excéntrico coleccionista y volvimos a casa utilizando el metro.

Debimos regresar al punto de partida,  la estación Recife, en el centro de la ciudad  Allí cambiamos de línea de la roja a la azul y de inmediato saltan las diferencias, la línea tiene aire acondicionado y no hay vendedores ambulantes. Extraño el bullicio de los vendedores. Decidimos bajarnos en la estación “Shopping” que según el mapa da al Shopping Recife, pero cuando nos bajamos y preguntamos cual es la salida que da al shopping un funcionario del metro nos informa que ninguna ya que la estación que da al shopping es la siguiente “Tancredo Neves” ante nuestra cara de estupor nos hace entrar por una puerta lateral para que no paguemos de nuevo y nos deja adentro del  carro.

Llegamos ya oscureciendo al shopping donde solo tengo que comprar un DVD de Adriana Calcanhoto y una biografía de Rubem Braga, aprovecho unos cds de oferta por 3 dólares y volvemos a casa más que cansados.

Nuestra semanita de vacaciones ha concluído y mañana deberemos partir a Sao Paulo, de allí a Santiago y vuelta a Antofagasta.

Maria Eugenia