Brasil

De Bahía dos Porcos a Praia da Conceicao

BXK301_fernando-de-noronha-set-2005-4800

Brasil: De Bahía dos Porcos a Praia da Conceicao

A la mañana siguiente alquilamos el Booggie, unos 20 dólares diarios, sin gasolina y otro tanto que gastamos de combustible, sale unos 40 dólares, pero vale la pena, ya que ayuda un poco aunque sea a capear el sol, que aquí no es cualquier cara de gallo, es “un mega gallo”. Y lo comprobamos a la tarde cuando a pesar que no nos bañamos mucho tenemos los hombros como jaiba.

Bueno no lo he dicho pero en Fernando de Noronha lo único que hay para hacer es turismo de playa, buceo y observación de flora y fauna nada más. Por eso aprovechamos nuestro medio de transporte propio por un día, para ir por segunda vez al Museo de los Tiburones, y luego vamos al proyecto Tamar, una ONG que protege las tortugas y otras especies de la vida marina. Luego vamos al mirador de Boldró y luego a la playa “Cacimba del Padre” y de allí pasamos a la “Praia dos porcos”, que en Chile sería playa de los cerdos.

Pero el nombre no obedece a personas sucias sino a que aquí hubo una pequeña base gringa, y fueron ellos los que motivados por la invasión a Bahía Cochinos denominaron a este lugar playa Praia dos Porcos.

Como llegamos temprano, pudimos disfrutar de la sombrita que proporciona el acantilado y nos bañamos en sus aguas cristalinas mientras los peces nadaban a nuestro alrededor sin incomodarse ni incomodarnos.

Solo por el placer de habernos bañado en esta playa de aguas límpidas damos por bien pagados los 35 dólares de la entrada al parque. Aquí todo está tan limpio, que parece que no hubiera visitantes. Sin duda la mejor playa en la que he estado en mi vida.

Como tenemos el boogie volvemos al pueblo para almorzar damos otro paseo y nos dirigimos a Praia da Conceicao, el camino es muy malo, pero los booggiess llegan a cualquier parte,

Hay allí una hermosa playa de acceso gratis, hay un bar donde tomo otra caipirinha y nos quedamos allí viendo una hermosa puesta de sol sobre el atlántico, como se trata de una isla el sol sale y se desaparece por el mar.

Tratamos de ir a praia da Atalaia, pero está cerrada, además hay un cartel que indica que aquí solo se puede entrar con guía.

En fin nuestro día con transporte propio nos permitió ver lo que nos faltaba de la pequeña isla.

El jueves volvemos como a las15 horas, así es que por la mañana vamos  dar un último paseo a la playa, hacía tanta calor que nos podríamos  haber bañado, pero nuestros trajes de baño ya están embalados, volvemos a la Posada nos han permitido late check lo que nos permite darnos un baño y la dueña de la hostal se ofrece  para llevarnos al Aeropuerto y nos desea que podamos regresar algún día, que más quisiéramos,  pero el pasaje es muy caro para nosotros.

Los pocos brasileños que vimos en la isla se quejaron de que este es el destino más caro de Brasil, que sale más barato ir a Chile o a Argentina, que venir a Fernando de Noronha.

Maria Eugenia